lunes 26 de octubre de 2009

Mis escenas de peli favoritas

Me gusta recordar escenas de pelis. Es un tema de conversación inagotable ya sea con amigos o con gente que acabas de conocer. No sé por qué pero siempre me cae mejor alguien a quien acabo de conocer cuando ese alguien es capaz de recordar detalles graciosos de "Karate kid" o sabe que el personaje malvado que aparece en mi camiseta es el Doctor Infierno de Mazinger Z.
Hay tantas... Clásicas y no tan clásicas, las que me recuerdan a la gente con quien las ví, las que me dejaron flipando, las de los diálogos demenciales, las de las frases que recuerdas toda la vida, las de mearte de risa, las musicales, las chungas... Voy a ver unas pocas.
1. Empezaremos con una no clásica, para tirarnos un poco el pisto de que sabemos algo de cine y tal. De la peli "Rushmore" (Academia Rushmore en Spain), escena de la venganza con musicote de los Who. Como mola. Las escenas musicales de las pelis de Wes Anderson se salen.
2. "Estamos a 106 millas de Chicago, tenemos el depósito lleno, medio paquete de tabaco, es de noche y llevamos gafas de sol" - "Dale". Clasicote.
3. De una de mis pelis favoritas de todos los tiempos. Que puedo decir de "Grizzly Man" y de Tim Treadwell... Werner Herzog en los comentarios.
4. Uno de los comienzos de película más chocantes de la historia. El diálogo es demencial, despollante y cruel. Palabras que más de uno quisimos decir en alguna ocasión y no nos atrevimos. De "Happiness", la escena del restaurante.
5. La última por ahora. Otro clásico. Escena del strike en el Gran Lebowsky. Nunca un personaje dijo tanto en un solo tiro a los bolos. El puto Quintana (Jesus).

lunes 22 de junio de 2009

Architeuthis o el calamar gigante

Pues el fan de Beirut se había descargado un recopilata en el bittorrent llamado "lo mejor del 2009" y estaba flipando con ello. Poco después me dijo que tenía dos entradas para ver a una muchacha llamada Lisa Mitchell, que aparecía en dicha recopilación y que tocaba en Londres el 4 de junio. Como la última vez que fui con él a un concierto los totally enormous me dejaron flipao, decidí arriesgarme. Bueno, el hecho es que el bueno de Sebastien había comprado dos entradas y no había encontrado ninguna fémina que le acompañara al evento que, digo yo, era su intención inicial. Así que vale, jueves a las 8 de la tarde. Pues nada, salimos del curro y nos vamos directos al centro. Esto, que conste, es un hecho que jamás se había producido antes, un jodido milagro. Nos fuimos hasta la estación de Tottenham Court Road y de allí a la New Oxford Street buscando el garito en cuestión: "The Fly".
Llegamos al lugar, no sin antes apretarnos un tentempié, y nos agenciamos unas consumiciones antes de bajar al piso de abajo donde se celebraba el concierto. Aquí fue cuando vinieron a mí todos esos recuerdos maravillosos de nuestros conciertos de Bicicross en el Siroco, el Juglar, etc. Era pequeño, pequeño, pequeño. Había 4 conciertos y no estábamos muy seguros del orden, así que esperamos impacientes.
El caso es que salió la banda, afinó, y avisaron a una anoréxica que salió del cuartillo de celebridades y se presentó como Lisa Mitchell. Mira hija, me parece guay que tengas vídeos y seas semi-famosa, pero en un concierto donde había 15 personas de público no me vayas de estrellita saliendo del camerino en el último momento mientras otro te afina la guitarra. En fin, la música no estaba mal del todo y la banda tocaba bien. Eso sí, menuda sosa la tía esta que encima se marcaba unos rollos infumables entre canción y canción. Que si "esta canción la compuse después de una ruptura que me dejó echa polvo", que si "en Australia (ella es australiana) nosequé significa café con leche, para que lo entendáis y tal". Madre mía... Y encima se marcó una balada insoportable al piano que dejó a medias porque no se sentía inspirada y la estaba cagando mazo.
Tras ésto yo ya me temía lo peor, pero a la vuelta del piti de rigor... Veo en el escenario una batería electrónica, una mandolina, un ukelele, un instrumento mazo de raro... Esto ya tiene buena pinta. El tipo se presenta como Ali M. Forbes y va acompañado de un tío que toca el violín (enchufado a un ampli) y el batería electrógeno. Me encantaron desde la primera canción, el tío cantaba guay y todos tocaban de puta madre, con sus pintas de indies guays, sí, pero de puta madre. Y la música molaba cantidubi dubi dubi. Para la posteridad quedará el vídeo que grabé y que subí a youtube, aunque no se vea tres en un burro. Después del concierto me acerqué ya un tanto ebrio y le dije que me había encantado y que dónde podía conseguir su música. "Pues solo un tema en myspace", me respondió (eso sí, fue muy amable y agradecido). Que putada, aunque parece que saldrá algo próximamente. Habrá que estar al loro.
El tercer concierto ya fue la repolla. Si Sebastien estaba bastante jodido viéndose atrapado en música que calificaba como "too experimental for me" mientras su adorada Lisa Mitchell quedaba en el olvido, yo cada vez me crecía más con el nivel de lo que allí acontecía. Katie Stelmanis, o sea, una canadiense con teclados y percusiones por doquier y una amiga suya, metiendo rudio, melodía, voz angelical y un rollo tenebroso, todo a la vez. Believe me fue el temazo de la noche. Tanto me moló que, otra vez (todavía más ebrio que la anterior), me acerqué de nuevo al acabar el concierto y ésta si tenía música para mí: Un cd que, por supuesto, acabé comprando.

Después de estos dos momentos tan buenos, estaba claro que nada mejor podía llegar, mucho más claro cuando ví que el siguiente grupo (Jesus H. Foxx) eran siete y llevaban 3 guitarras y 2 baterías (¿Para qué???). Aquello sí que era no caber en el escenario y no nuestros conciertos de Bicicross donde teníamos que empujar la batería de los otros grupos hacia atrás para poder poner nuestros trastos. El caso es que me cayeron bien porque eran de Edimburgo y eran majetes, y alguna canción no estaba mal, aunque sigo sin entender para qué tanta guitarra y tanta batería. En concreto ésta me gustó.
Y con esto y un bizcocho... nos dirigimos al metro zumbando porque si pierdes el último lo llevas claro para volver por la noche a Harrow on the Hill.